29 de enero de 2016 - 00:00 Aunque la mayoría de los uruguayos comemos sandía en verano, no conocemos el gran trabajo y dedicación que demanda su cosecha y traslado a los mercados donde la compramos. En este increíble trabajo no hay máquina que supere la tarea humana.
La cosecha se realiza en el norte del país durante el verano, porque se dan las condiciones necesarias en materia de clima. Cada planta genera unos diez frutos de los cuáles sólo cuatro o cinco completan el crecimiento.
Cosecharla es un arte, porque si bien es una fruta resistente, acomodarla correctamente es lo que permitirá que la carga llegue bien a su destino final.