13 de diciembre de 2016 - 00:00 Un día después que el presidente Tabaré Vázquez mantuviera “un extenso diálogo” vía videoconferencia con su par venezolano Nicolás Maduro, la polémica se trasladó a si Venezuela puede o no participar de la reunión de cancilleres del Mercosur, que se celebrará el miércoles en Buenos Aires.
El canciller paraguayo, Eladio Loizaga, aseguró hoy que "el gobierno venezolano no está invitado".
Loizaga dijo que Rodríguez sí puede asistir al lugar del encuentro y reunirse "bilateralmente" con la canciller argentina, Susana Malcorra, como hizo una vez en Uruguay, que se presentó en una reunión a la que no había sido convocada y terminó reuniéndose con autoridades uruguaya.
La ministra de Exteriores de Venezuela, Delcy Rodríguez, en tanto, dijo el fin de semana que asistiría para llevar un mensaje de "integración".
El diplomático venezolano Héctor Constant, por su parte, calificó hoy de "un golpe a la institucionalidad" que no se permita a su país participar en las reuniones del Mercosur y afirmó que todas las decisiones que se tomen son "nulas e írritas".
"Nos preocupa y nos inquieta que estemos dándole un nuevo golpe a la institucionalidad del Mercosur con medidas que obviamente no contribuyen ni a la integración regional ni a solucionar cualquier diferencia que pueda existir", dijo el coordinador nacional de Venezuela en el Mercosur en declaraciones a la prensa realizadas frente al Palacio San Martín.
Constant se quedó hoy a las puertas de dicho edificio, sede de la Cancillería argentina, después de que no le permitieran entrar a una reunión de los coordinadores nacionales del Grupo del Mercado Común (GMC), algo que ya ocurrió el lunes, cuando tampoco pudo participar en un encuentro del equipo técnico del Mercosur.
ANTECEDENTE. El pasado 2 de diciembre los países fundadores del Mercosur -Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay- comunicaron a Venezuela que cesaba de ejercer sus "derechos inherentes" como Estado parte del bloque, por haber incumplido el Protocolo de Adhesión.
Venezuela rechazó el anuncio y, tras asegurar que esta decisión es "ilegal", señaló que seguiría ejerciendo la presidencia pro témpore.
Maduro dijo entonces que quería hablar con Vázquez, diálogo que se concretó ayer. Según un comunicado de Cancilleria uruguaya “tomando como base el diálogo respetuoso y constructivo, y en búsqueda de una salida acordada entre todas las partes involucradas, Uruguay apoya la iniciativa venezolana de aplicación del Protocolo de Olivos para la solución de controversias, como herramienta que contribuya a la construcción de consensos y acercamientos al interior del bloque.”
Agrega además que Uruguay “reitera su posición relativa al derecho de Venezuela a seguir participando en los diferentes órganos e instancias del bloque con voz” no con voto.