Decenas de miles de personas se reunieron para participar de una multitudinaria manifestación en la playa de Copacabana, Río de Janeiro, para protestar contra el Gobierno de Dilma Rousseff y para reclamar el fin de su mandato, marcado en los últimos tiempos por las investigaciones por corrupción y por la crisis económica que azota al país. La Avenida Atlántica que recorre esta emblemática playa dejó hoy de lado los habituales bañadores y se tiñó de verde y amarillo, los colores de la bandera de Brasil, en el marco de una jornada nacional de protestas.
13 de marzo de 2016 - 00:00


