27 de septiembre de 2018 - 00:00 El presidente de Argentina, Mauricio Macri, reconoció que el aumento de las tasas de pobreza conocidos hoy, del 25,7 % al 27,3 %, no es una "noticia fácil" y adelantó que la "tormenta" económica que vive el país hará que se demoren mejoras en el indicador, ya que quedan "meses difíciles por delante".
"Es un numero que esperábamos, que refleja las turbulencias de últimos meses y dificultades que estamos atravesando", afirmó el jefe de Estado en una comparecencia ante la prensa en la Casa Rosada, sede del Gobierno en Buenos Aires, pocos minutos después de que el Instituto Nacional de Estadísticas (Indec) difundiera los datos de pobreza e indigencia del primer semestre del año.
Macri recordó que cuando llegó al Gobierno, en diciembre de 2015, la pobreza estaba el 32,2 %, pero insistió en que la progresiva bajada que se había registrado hasta ahora se ha visto interrumpida por la crisis, después de que a partir de abril pasado se iniciara una abrupta devaluación del peso que ha aumentado la inflación.
"Pero no vamos a dejar de hablar de la pobreza y menos dejar de trabajar para reducirla porque tengamos retrocesos", subrayó.
DÓLAR. La situación de la moneda estadounidense en Argentina se sigue agravando y este jueves volvió a subir. Esta vez un 3,06% y el peso argentino volvió a costear más de 40 pesos, tras anunciarse este miércoles un nuevo acuerdo entre el Gobierno y el FMI que suma 7.100 millones de dólares al crédito de 50.000 millones firmado en junio.
Macri ha insistido en varias ocasiones en que un resultado exitoso de estas nuevas negociaciones con el Fondo Monetario Internacional sería fundamental para inyectar confianza entre los inversores y calmar la fuerte volatilidad cambiaria que afecta al país desde abril pasado.
Una vez que el FMI y Argentina acordaron ayer que entre 2018 y 2019 se adelantará el cobro de 19.000 millones de dólares del crédito de 50.000 otorgado en junio y que se sumarán a la cifra total 7.100 millones de dólares adicionales, el Banco Central anunció un cambio sustancial en su política monetaria orientada a bajar la inflación.
Esto significa, entre otros aspectos, la definición de una "zona" de cotización del dólar en la que la autoridad monetaria no intervendrá en el mercado y dejará un tipo de cambio flotante: entre los 34 y los 44 pesos por unidad.
En lo que va de año, la divisa estadounidense ha incrementado su valor en Argentina en un 113 % y el peso se ha devaluado más de un 53 %.
Mientras a principios de 2018 un dólar costaba 18,90 pesos, el precio promedio se situaba esta mañana, según el estatal Banco Nación, en 38,60 pesos para la compra y 40,40 pesos para la venta.
EFE