10 de enero de 2018 - 00:00 El domingo pasado nevó en un lugar donde las probabilidades de que esto ocurra son bajísima: la ciudad de Ain Sefra, en el desierto de Sahara. La nieve cayó como un manto sobre las dunas de arena y permitió impactantes imágenes.
La ciudad no es un lugar donde se esperan nevadas, se encuentra a mil metros sobre el nivel del mar, pero la temperatura media en enero es de 12,4°C y tampoco es un lugar donde se esperen precipitaciones.
Una corriente de aire frío en espiral que llegó desde el Mar Mediterráneo fue la causa de la nevada que ocurrió el año pasado y en 1979.