21 de julio de 2026 - 08:18 La propagación de la varicela se ha convertido en un nuevo desafío sanitario para la población desplazada de la Franja de Gaza, donde las condiciones de hacinamiento y la escasez de agua potable e insumos básicos favorecen el avance de la enfermedad.
Según Unicef, a comienzos de julio se registraron más de 9.300 casos sospechosos de varicela, principalmente en Jan Yunis, una de las zonas con mayor concentración de personas desplazadas.
Médicos que trabajan en el territorio explicaron que el aislamiento de los pacientes, una de las principales medidas para evitar el contagio, resulta prácticamente imposible en los campamentos, donde familias enteras conviven en una misma carpa.
Organizaciones humanitarias advirtieron que el brote refleja el deterioro de las condiciones sanitarias en Gaza, donde también aumentaron las infecciones respiratorias, las diarreas y las enfermedades de la piel. El sistema de salud, afectado por casi dos años de conflicto, enfrenta además una escasez de medicamentos y de capacidad para atender a los pacientes.
Con información de AFP.