23 de diciembre de 2017 - 00:00 El 29 de octubre del 2017, la madre de Karim Abdul Rahman, un niño de tres años, se dirigía a Hamoria para comprar comida cuando las fuerzas supuestamente leales al régimen Sirio bombardearon la zona causando la pérdida de uno de los ojos del niño y la muerte de ella.
Tras 10 días en el hospital le dieron el alta a su casa, donde la metralla de otro bombardeo le causó heridas en el cráneo.
Activistas de todo el mundo lanzaron una campaña en solidaridad con Karim como símbolo del asedio que sufre la región del este de Al-Guta y cientos se unieron a ella globalmente en las redes sociales con el "hashtag" #SolidarityWithKarim, incluido el embajador británico para la ONU, Matthew Rycroft.