Los fiscales alegan que es "imprescindible" ordenar la detención de Lula de forma preventiva, ya que, en su opinión, el exmandatario puede movilizar grupos para interferir en la investigación criminal. Los investigadores también citan en su informe la "clara probabilidad de amenazas a las víctimas y testigos y la posible alteración de la producción de otras pruebas en el caso".Los fiscales afirman la existencia de "maniobras violentas ampliamente probadas de Lula y sus partidarios", con la promoción y apoyo del público e, incluso, de la presidenta.