26 de febrero de 2018 - 00:00
Italia fue azotada por una ola de frío siberiano que dejó, después de seis años sin nieve, una intensa nevada en Roma y Nápoles. La ola de frío siberiano, que han llamado Burian, llegó ayer a Italia provocando copiosas nevadas en el norte y un frío intenso que ha llegado hasta los 20 grados bajo cero en algunas localidades.
En Roma cayó una copiosa nevada durante más de ocho horas y se acumularon varios centímetros de nieve. El fenómeno provocó importantes problemas en la circulación urbana y en los ferrocarriles, que acumularon retrasos de varias horas y algunas cancelaciones.
También hubo enormes retrasos en los aeropuertos romanos de Fiumicino y Ciampino, donde tuvieron que ser cerradas algunas pistas para retirar la nieve.
La red metropolitana de Roma, en tanto, permanece abierta, pero se han reducido los autobuses de transporte público y solo circulan aquellos con ruedas de invierno.
A pesar de las dificultades del tráfico, los romanos y turistas están disfrutando de la inusual nevada y de la belleza de los monumentos de la capital como el Coliseo o la plaza de San Pedro cubiertos totalmente de blanco.
Los colegios y universidades de Roma, así como muchas oficinas públicas, han permanecido cerrados y hoy se decidirá si prorrogar el cierre hasta mañana.