17 de septiembre de 2018 - 00:00 El ultraderechista Jair Bolsonaro, candidato a la Presidencia de Brasil, afirmó desde el hospital en el que se recupera de una cuchillada, que si el Partido de los Trabajadores (PT) vuelve al poder el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción, será indultado y nombrado ministro.
En una transmisión en vivo por las redes sociales, la primera de ese tipo desde que fue hospitalizado hace diez días, Bolsonaro se dirigió al electorado y abundó en críticas tanto al PT como al nuevo abanderado de ese partido, Fernando Haddad, sustituto de Lula como candidato una vez que éste fue vetado por su situación jurídica.
"Si Haddad es elegido presidente firma en el mismo momento de la investidura el indulto de Lula y lo nombra ministro", aseguró desde su lecho el candidato de la ultraderecha, quien lidera los sondeos para la primera vuelta del 7 de octubre con un 26 % de intención de voto.
Bolsonaro, capitán de la reserva del Ejército, también se dirigió a sus "amigos de las Fuerzas Armadas" para pedirles que piensen en "quién sería el ministro de defensa de ustedes" en caso de que el PT vuelva al poder y pidió que todos los brasileños "miren lo que está pasando" en Venezuela.
"Su pueblo (el venezolano) es víctima de un Gobierno apoyado por el PT" y "nosotros no podemos llegar al nivel que ellos llegaron", apuntó.
También aseguró que "el presidiario", como se refiere a Lula, "con toda su popularidad, con toda su posible riqueza, con todo su tránsito en dictaduras del mundo entero, como la de Cuba", no habría "aceptado ir pacíficamente a la cárcel" y podría haber intentado "una fuga".
Sostuvo entonces que "si no intentó huir es porque tiene un Plan B", que pasaría por un posible fraude electoral en beneficio de Haddad y el posterior indulto que firmaría el candidato del PT.
Según los sondeos, por detrás de Bolsonaro se sitúan, empatados en un 13 % de las simpatías, el candidato del PT y el laborista Ciro Gomes, seguidos por el socialdemócrata Geraldo Alckmin (9 %) y la ecologista Marina Silva (8 %).
Pese al inicial favoritismo de Bolsonaro, si ningún candidato llega al 50 % ciento de los votos el 7 de octubre será celebrada una segunda vuelta el 28 de ese mismo mes, en la que el ultraderechista perdería si enfrentase a Gomes, Alckmin o Silva, y estaría en un virtual empate en caso de que su adversario fuera Haddad.
EFE