12 de abril de 2018 - 00:00 El abogado de la familia de la periodista argentina Débora Pérez Volpin, Diego Pirota, confirmó este miércoles que la profesional de 50 años falleció el pasado 6 de febrero a raíz de una "perforación instrumental del esófago" mientras le realizaban una endoscopia y no por un paro cardiorrespiratorio.
"Las causales de fallecimiento están en relación directa a perforación instrumental del esófago torácico con barotrauma (...)", leyó Pirota del informe final de la autopsia en una rueda de prensa en Buenos Aires.
De acuerdo al parte de la clínica donde falleció, difundido poco después de la muerte, la periodista y legisladora de la ciudad de Buenos Aires murió por un paro cardiorrespiratorio mientras se realizaba una endoscopia, pero no aclaró qué causó dicho paro.
Pirota recalcó que la clínica La Trinidad (sanatorio de la capital donde la trataron) "mintió" y recalcó del informe que Débora sufrió "una muerte violenta producto del accionar de los profesionales".
Para el abogado, el escrito es "abrumador", sobre todo después de dos meses en los que "no fueron nada fáciles" las investigaciones porque el juez no actuó rápidamente y la clínica puso trabas para esclarecer lo que pasó, aseguró.
Las investigaciones ahora están centradas en analizar las prácticas de los médicos imputados.
Por su parte, la pareja de la periodista, Enrique Sacco, aseguró en nombre de la familia que no tienen "rencores" ni "sed de venganza".
"Solo queremos la verdad y que esa verdad es necesaria para que haya justicia, pero por sobre todas las cosas que esto no le ocurra a nadie jamás, que se tomen los recaudos necesarios", afirmó.
EFE