30 de enero de 2024 - 15:53 Elsa se resistió a dejar Cuba, hasta que se le cerraron las oportunidades y decidió sumarse en 2023 al éxodo de cubanos, que en dos años alcanzó niveles récord. Una sangría sin precedentes, desde el inicio de la Revolución en 1959, motivada por la grave crisis económica de la isla.
En medio de una galopante inflación, así como del desplome de la producción agrícola y de una lenta recuperación del turismo en su país, la joven de 30 años partió en agosto desilusionada por el rápido deterioro de la situación económica.
"Era muy difícil resolver y saciar las necesidades básicas, no había de nada, el tema de los apagones era insoportable y el de la comida, el precio del dólar" subía sin parar, dice la comerciante independiente desde Miami, a donde llegó en noviembre.
Muchos optan por Estados Unidos
Como muchos de sus compatriotas, Elsa voló a Managua y desde ahí recorrió un riesgoso camino de unos 3.000 km hasta llegar a la frontera de Estados Unidos.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos dio a conocer el sábado que en 2023 registró más de 153.000 entradas irregulares de cubanos a su país. Otros 67.000 volaron directamente a territorio estadounidense gracias al programa conocido como Parole, implementado hace un año por la administración de Joe Biden.
Aunado a los más de 313.000 que ingresaron sin papeles en 2022, esto "representa el mayor número de migrantes cubanos jamás registrado en dos años corridos desde el comienzo del éxodo cubano posrevolucionario en 1959", dice Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida.
En dos años al menos 533.000 cubanos llegaron a Estados Unidos, una cifra equivalente al 4,8% de los 11,1 millones de habitantes. Esto, sin contar las entradas con otros tipos de visas sobre las cuales no hay cifras oficiales disponibles. AFP