26 de febrero de 2016 - 00:00 En 19 días tres jueces solicitaron la inhibición de oficio del caso del triple crimen de Solymar. La causa estuvo a cargo en primera instancia de la magistrada Marcela Vargas en el Juzgado de Ciudad de la Costa, quien inciada la investigación pidió al Tribunal de Apelaciones apartarse por razones de decoro, ya que la madre de la joven de 16 años fallecida como consecuencia del tiroteo a la pareja de paraguayos es actuaria en ese Juzgado.
El Tribunal aceptó su pedido y el caso pasó a manos del juez Pablo Benitez, quien también solicitó la inhibición, alegando las mismas razónes que Vargas. El Tribunal aceptó nuevamente el pedido, pasando el caso a la jueza de 6to turno Gabriela Araujo, quien en las últimas horas también solicitó la abstención también por razones de decoro.
Este proceso se enmarca en la ley orgánica de la judicatura de organización de los tribuanles número 15.750. El abogado penalista, German Aller, dio más detalles respecto a la inhibición de oficio y explicó a Telenoche que "permite al juez plantear una situación de odio o aproximación que inhiba el principio de imparcialidad". "Si estos jueces sienten que no tienen esa imparcialidad, habla bien de la Justicia uruguaya que soliciten el cambio", concluyó.
Fuentes judiciales indicaron a Telenoche que se intentará que se haga un pedido en conjunto por parte de la dependencia judicial para que la causa pase al Juzgado de Atlántida o de Pando.