16 de agosto de 2021 - 00:00 29 de febrero de 2020. Los talibanes y Estados Unidos firman un histórico acuerdo en Doha. En él se prevé una retirada completa de las tropas extranjeras para mayo de 2021 y los talibanes se comprometen a negociar con el gobierno afgano y a reducir los actos violentos.
Comienzan las primeras negociaciones de paz directas entre los insurgentes y el gobierno afgano, aunque la violencia continúa y se multiplican los atentados contra periodistas, jueces, médicos y miembros de la sociedad civil.
El 1º de mayo de 2021 empieza de manera oficial la partida de los últimos 2.500 soldados estadounidenses en Afganistán y 7.000 de la OTAN.
Apenas comienza la retirada, estallan combates entre los talibanes y el ejército afgano en el sur. En el norte, los talibanes conquistan el distrito de Burka, provincia de Baghlan.
El 2 de julio, las tropas de la OTAN y Estados Unidos se retiraron de la base aérea de Bagram, la más grande del país.
Unos días más tarde, el presidente Joe Biden anuncia que la retirada de las tropas "concluirá el 31 de agosto". El avance talibán se acelera.
El 6 de agosto, los talibanes conquistan su primera capital provincial, Zaranj, en el suroeste del país, y el 8, Kunduz, la gran ciudad del norte.
El 12 del mismo mes, Washington y Londres anuncian el envío de miles de soldados a Kabul para evacuar a sus ciudadanos.
En dos días, los talibanes toman Kandahar, la segunda ciudad del país, Lashkar Gah, Pul-i-Alam, a 50 km de la capital Kabul, y Mazar-i-Sharif, el última bastión del norte que seguía bajo control del gobierno.
El 15 de agosto, los talibanes toman Kabul. El presidente Ashraf Ghani huye y los insurgentes entran sin violencia en el palacio presidencial.
La caída de Kabul provoca el pánico en la capital. Miles de personas acuden al aeropuerto, con la esperanza de poder escapar, mientras los países occidentales organizan la evacuación de sus ciudadanos y de personas bajo su protección.
La "zona verde", que alberga embajadas y organizaciones internacionales, luce desierta. Y ahora es patrullada por talibanes armados. AFP