21 de noviembre de 2016 - 00:00 El conflicto en la capital Siria sigue acumulando víctimas involuntarias. Durante este fin de semana cuatro hospitales al este de la ciudad fueron bombardeados, entre ellos un centro pediátrico. Según alerto Unicef, a raíz de los bombardeos, ninguno de ellos está activo.
El director del Hospital Quirúrgico Al Bayan, Mahmud Rahin, dijo a la agencia de noticias EFE que su centro, junto a otros tres, fueron blanco de bombardeos y de proyectiles desde ayer.
Esta situación dejó en pésimas condiciones al hospital donde estaban internados e incubados varios de bebes prematuros, llevados posteriormente por los profesionales médicos a la calle arropados con mantas y con las vías intravenosas improvisadas.
En un comunicado, la Asociación de Médicos Independientes (IDA, en sus siglas en inglés), explicó que sobre las 09.40 hora local del viernes el centro recibió el impacto de dos misiles.
La nota destaca que en ese momento los médicos estaban tratando a decenas de víctimas que presentaban síntomas de haber sufrido un supuesto ataque con gas cloro. Aunque todavía quedan centros clínicos que brindan servicios de salud, estos no incluyen debido a la precariedad tratamiento para traumatismo o intervenciones quirúrgicas importantes.
El pasado día 15 se reanudaron los ataques contra la mitad oriental de Alepo, sitiada por el ejército y controlada por la oposición, después de más de tres semanas sin operaciones, aunque Rusia ha negado tanto su implicación como la de las autoridades sirias.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 150 personas han perdido la vida en la población en menos de una semana, entre ellas 21 menores de edad y once mujeres.
Durante este sábado, al menos 27 personas fallecieron, entre ellas algunos menores, por los ataques aéreos y de artillería contra el este de la localidad.
ALERTA INTERNACIONAL. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) denunció hoy que los niños en Siria están "expuestos a bombardeos" en sus viviendas, escuelas y hospitales.
"Ha sido una semana horrible para los niños sirios, que viven y mueren bajo los bombardeos ininterrumpidos de colegios, casas y hospitales", destacó el director del Unicef para la zona de Oriente Medio y el Norte de África.
"Hemos visto imágenes de niños tratados por síntomas de asfixia en el este de Alepo. Poco después, el hospital Al Bayan es bombardeado y madres aterrorizadas llevan a sus hijos al sótano mientras niños enfermos son sacados de las incubadoras para ser llevados a un lugar seguro", añadió.
En un comunicado emitido en las últimas horas, Unicef señaló que ya no hay disponibles hospitales operativos en el este de Alepo donde 100.000 niños están atrapados por el cerco de las fuerzas gubernamentales.
EFE