10 de junio de 2024 - 07:29 Corea del Norte volvió a enviar cientos de globos cargados de basura hacia el Sur. En el ataque se emplearon residuos como colillas de cigarrillos, papel higiénico y excrementos. La iniciativa se reactivó después que activistas surcoreanos lanzaran hacia el norte globos con memorias USB de música K-pop, billetes de dólares y propaganda contra el líder Kim Jong Un.
La respuesta del Norte llevó al presidente surcoreano, Yoon Suk Yeol, a suspender la pasada semana un acuerdo militar de distensión firmado con Pyongyang en 2018, cuando ambos países mantenían mejores relaciones.
Un régimen sensible a cuestionamientos
La guerra actual entre Corea del Norte y Corea del Sur es un conflicto complejo y delicado que involucra propaganda, contramedidas y tensión en la frontera.
Todo comenzó en 1950, luego de la Segunda Guerra Mundial. Las potencias aliadas, Estados Unidos y la Unión Soviética, decidieron dividir Corea en dos zonas de ocupación, con el paralelo 38 como frontera. Esto llevó a la creación de dos gobiernos separados: la República de Corea (Corea del Sur) y la República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte).
La práctica de enviar basura e intentar ofender a sus vecinos es un reflejo de la sensibilidad del régimen norcoreano a la información exterior y su deseo de controlar la narrativa sobre su país.
Un nuevo panorama, la misma tensión
Desde el fin de la guerra de Corea (1950-1953) con un armisticio, las dos Coreas permanecen técnicamente en guerra y están separadas por una zona desmilitarizada. El pacto de 2018 buscaba reducir las tensiones en la península y evitar una escalada militar, especialmente a lo largo de la frontera.
Ahora, su suspensión permite que Seúl reanude los ejercicios de disparos reales y las campañas de propaganda contra el régimen del Norte con los altavoces en la frontera, una técnica que se remonta a la guerra.
Esto enfureció a Pyongyang, que advirtió que Seúl estaba creando "una nueva crisis".
Este lunes temprano, Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong Un y portavoz del gobierno, afirmó en un comunicado que Corea del Sur "sufrirá el amargo bochorno de recoger papel usado sin descanso, y esa será su tarea diaria".
En el comunicado, difundido por la agencia estatal de noticias KCNA, tachó de "guerra psicológica" el lanzamiento de panfletos por parte de activistas surcoreanos y aseguro que si Seúl no les pone freno y deja de difundir mensajes por sus altavoces, el Norte responderá con "nuevas" acciones de "neutralización".
Con información de AFP.