26 de abril de 2016 - 00:00 La Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) comenzó a reparar los daños causados por el motín que se desarrolló en el Hospital Vilardebó en la mañana del lunes. Además de reponer colchones, rejas y daños en la enfermería también se reforzó el personal.
El Ministerio del Interior dispuso de dos policías más durante las 24 horas, ASSE colocó 12 enfermeros más y 8 vigilantes sin arma para controlar a los 33 pacientes judiciales que quedaron ya que hubo dos fueron derivados a otros centros.
"Para nuestros médicos, el paciente que comenzó el motín es imputable", dijo a Telenoche el gerente general de ASSE, Richard Millán.
El Instituto Técnico Forense volverá a realizarle pericias a este paciente para evaluar si es imputable o no. ASSE pidió que por 48 horas no se deriven pacientes judiciales a ese hospital.