El autor de la matanza de Niza es un tunecino de 31 años que ha sido identificado como Mohamed Lahouaiej Bouhlel y que trabajaba como repartidor en esa localidad del sur francés, según el diario local "Nice Matin".
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SUSCRIBITEEl autor de la matanza de Niza es un tunecino de 31 años que ha sido identificado como Mohamed Lahouaiej Bouhlel y que trabajaba como repartidor en esa localidad del sur francés, según el diario local "Nice Matin".
El abogado Corentin Delobel, que defendió al autor de la matanza en un caso anterior de delincuencia común, indicó hoy que nada hacía presagiar entonces que pudiera cometer un atentado de ese tipo. "Era un individuo normal, sin nada de particular, no más específico que otros casos que vemos regularmente yo y mis colegas cuando somos llamados de oficio", dijo el letrado en la cadena.
Delobel le defendió en una disputa de tráfico ocurrida en enero y por la que fue condenado el pasado marzo a seis meses de cárcel exentos de cumplimiento. "En ese tipo de procesos rápidos no se efectúan exámenes psicológicos. Fue analizado por un investigador que recoge elementos sobre su situación personal y no hubo ninguno como para que se hiciera una investigación psicológica o psiquiátrica profunda", dijo el abogado.
El abogado recordó que, cuando le asistió, Boulhel no hizo ninguna declaración particular que hiciera presagiar que podía llevar a cabo un atentado como el de anoche, o que dejara suponer que pudiera pertenecer a alguna célula radical islámica.
Los vecinos aseguraron que el hombre había comenzado el ramadán pero no lo había terminado, que era una persona a la que le gustaba salir a bailar y las mujeres, y que hace solo 15 días había sido colocado bajo control judicial por una infracción viaria, presuntamente por haberse quedado dormido al volante.
También señalaron que tenía permiso de conducir vehículos pesados desde hacía poco y que sufría dificultades financieras.
El hombre tenía en su poder un arma corta de calibre 7.65 que utilizó antes de ser abatido por la policía, además de varias armas largas y una granada de mano, que resultaron ser falsas.
En el camión que usó para el ataque, que había sido alquilado hace unos días en la región de Niza, también se descubrió una tarjeta de crédito y un móvil que podrían servir para avanzar en la investigación.
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