El músico uruguayo Hugo Fattoruso recibió este viernes una de las máximas distinciones que otorga Japón: la Orden del Sol Naciente.
Para continuar, suscribite a Telenoche. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEl músico uruguayo recibió este una de las máximas distinciones que otorga Japón: la Orden del Sol Naciente.
El músico uruguayo Hugo Fattoruso recibió este viernes una de las máximas distinciones que otorga Japón: la Orden del Sol Naciente.
El reconocimiento se realizó en una emotiva ceremonia en la Sala Zitarrosa, donde el embajador de Japón en Uruguay, Kenichi Okada, le entregó la prestigiosa condecoración concedida por el emperador Naruhito en reconocimiento a su extensa trayectoria artística y a su aporte al fortalecimiento de los vínculos culturales entre Japón y Uruguay.
"Es en agradecimiento por parte del Gobierno japonés y de Su Majestad, el emperador, porque el maestro Hugo Fattoruso ha acercado mucho la relación entre Japón y Uruguay. Entonces estamos muy agradecidos por su contribución", expresó Okada.
A sus 83 años, Fattoruso agradeció el reconocimiento y destacó, una vez más, el poder de la música para unir culturas. "Es que el tambor conquista, especialmente tocado por quienes me acompañaron. En una primera instancia tocamos en 12 ciudades con nuestro grupo Rey Tambor, con Diego Paredes y Fernando 'Lobo' Núñez. Y en la segunda instancia también tocamos en la Expo Osaka con la familia Silva, con quienes nos presentamos hoy aquí. Así que estoy bien acompañado", señaló.
La relación de Fattoruso con Japón comenzó mucho antes de la creación de Dos Orientales, el proyecto que desarrolló junto al percusionista Tomohiro Yahiro y que dio origen al álbum editado en 2010. Su primer viaje al país asiático fue en 1985.
Desde entonces realizó más de 20 giras por distintas ciudades japonesas y desarrolló una intensa actividad artística junto a músicos locales, convirtiéndose en uno de los principales referentes del intercambio cultural entre ambos países.
Sobre el vínculo con el público japonés, el músico destacó la forma en que vive cada presentación.
"El público japonés, de acuerdo a lo que yo he experimentado, recibe todas las propuestas con la misma disposición y atención. Es como una esponja que absorbe lo que está sucediendo en el escenario. Tiene esa particularidad. Se entregan y no se escucha volar una mosca. Entonces la música reina", afirmó.
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.
SUSCRÍBETE