8 de junio de 2017 - 00:00 Viajar cientos de kilómetros para ver a al club de tus amores suele ser una de las experiencias más gratificantes para un hincha, y más aún si se trata de un único hombre como ocurrió con Daniel Olivera. El único fanático de Angra dos Reis que viajó para siete horas para ver jugar a su cuadro contra el Ceres en la tercera división de Brasil.
Su historia fue tan heroica que fue compartida por varios medios en Brasil y por el propio club en su cuenta de Twitter junto con el mensaje: "¡No tenemos grandes conquistas, no tenemos una hinchada numerosa, pero estamos seguros de que nunca estaremos solos!".
Daniel salió de su casa cerca de las 8:00 de la mañana y tomó tres ómnibus para llegar al encuentro, además de un tren y una caminata de tres kilómetros para encontrar la cancha donde se disputaría el partido.
A pesar de que las gradas estuvieron vacías, el brasileño no paró de cantar y alentar a su equipo durante todo el encuentro poniendo calor a las gradas y agitando la remera en su brazo por los 90 minutos de juego.