2 de octubre de 2016 - 00:00 El Atlético de Madrid se impuso hoy en Mestalla ante el Valencia por 0-2 en un duelo equilibrado en el que los locales mostraron una notable intensidad y rendimiento ante un rival que volvió a hacer gala de una sobresaliente solidez durante los 90 minutos a pesar de que Diego Alves le detuvo dos penales.
El uruguayo Diego Godín no estuvo ni en el banco de suplentes lo que causa interrogantes sobre su estado de salud.
Aunque el partido comenzó con un ligero dominio del Valencia, la mejor ocasión fue para el Atlético en un pase de Gameiro desde dentro del área que Saúl Ñíguez remató de primeras y obligó a Alves a emplearse a fondo a los siete minutos de partido.
Tras un intercambio sin mucho peligro para ambos equipos llegó el gol del Atlético. Fernando Torres, que apenas llevaba unos segundos en el campo, disparó con la izquierda, Alves despejó y la pelota terminó en Gameiro, que asistió a Griezmann para que fusilara la portería local en el minuto 63.
En los últimos minutos del partido el Atlético, más cómodo con la ventaja del marcador, se mostró más entero ante un rival que plantó cara durante todo el choque pero al que le faltó presencia ofensiva para inquietar más a Oblak, que aún detuvo un cabezazo de Mangala en el 89.
Así, en la última acción del choque el Atlético aumentó su ventaja con un gol de Gameiro.