10 de junio de 2013 - 00:00 Los que habían cuestionado el estilo de juego del alero LeBron James, de hacer más una labor de equipo que asumir la responsabilidad de estrella y tener mayor protagonismo individual, vieron como los Heat de Miami le dieron la razón a su líder al ganar por paliza de 103-84 a los Spurs de San Antonio en el segundo partido de las Finales de la NBA.
El base Mario Chalmers, que anotó 19 puntos, incluidos siete en el tercer periodo, se encargó de surgir como el factor sorpresa y lideró el ataque equilibrado de los Heat, que tuvieron a cinco jugadores con números de dos dígitos.
La victoria permitió a los Heats empatar a 1-1 la serie que disputan al mejor de siete partidos y el tercero se jugará en el AT&T Center, de San Antonio, el próximo martes, donde también están asegurados el cuarto y el quinto, programados para el jueves y el domingo, respectivamente.
La gran labor ofensiva de Chalmers a partir del tercer periodo hizo posible la victoria de los Heat, que jugaron su mejor partido en lo que va de la fase final.
Junto a Chalmers, James aportó 17 puntos, ocho rebotes, siete asistencias, tres recuperaciones de balón y puso tres tapones antes de retirarse al banco cuando todavía faltaban cinco minutos para que concluyese el tiempo reglamentario.