El delantero uruguayo Luis Suárez dijo que su historia con el equipo brasileño Grêmio tuvo un final feliz porque él se comprometió a rendir lo máximo posible hasta diciembre, pese a sus dolores en la rodilla.
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SUSCRIBITEEl delantero uruguayo Luis Suárez dijo que su historia con el equipo brasileño Grêmio tuvo un final feliz porque él se comprometió a rendir lo máximo posible hasta diciembre, pese a sus dolores en la rodilla.
"Terminó con un final feliz en el sentido que yo me comprometo a rendirle a Grêmio lo máximo posible, con sufrimiento sin sufrimiento, de lo que pueda de acá hasta el final del año", afirmó Suárez en entrevista con Telenoche.
Suárez contó que le dijo a la dirigencia del club brasileño que por su rodilla él "no era una garantía para jugarle todos los partidos, no era una garantía para que me pudieran ver los 95 minutos en la cancha y que buscaran una solución porque si yo paraba, paraba mucho tiempo e igual iban a tener que buscar un recambio".
"Los primeros pasos son de renguera, que no puedo ni doblarla y si la estiro del todo me duele una parte de una lesión vieja que tuve y de caminar mal me termina doliendo la espalda", agregó.
Sobre la posibilidad de ir a jugar al Inter de Miami, junto a su amigo Lionel Messi, Suárez dijo: "Cuando jugamos en el Barcelona hablamos de terminar nuestra carrera juntos pero ahora no lo hablamos".
Sobre su permanencia en la selección uruguaya, el delantero dijo que "sinceramente sorprende que se siga hablando y diciendo que uno sigue manteniendo el nivel. Eso va en la cabeza, en la ambición, en mi mentalidad, en querer, yo había pensado en que va a estar la selección y tus hijos te agarran y te dicen tenés que seguirla rompiendo".
Contó que todavía no habló con el director técnico de la selección uruguaya, el argentino Marcelo Bielsa.
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