17 de marzo de 2017 - 00:00 En una tarde repleta de fútbol, el argentino Marcos Rojo dio una de las notas de color en la Europa League. El defensor de Manchester United fue corriendo hasta el banco de los suplentes, donde sus compañeros lo esperaban con una banana, que previamente había sido pelada por el entrenador José Mourinho.
El futbolista tomó la fruta y se metió a la cancha para seguir jugando, mientras disfrutaba de una atípica merienda. Todo quedó registrado por las cámaras de televisión y el video ya recorre los portales del mundo.
El conjunto inglés venció por 1-0 a FC Rostov y avanzó a los cuartos de final.
¿Rojo tendría tanta hambre que no pudo esperar al final del partido?