4 de diciembre de 2020 - 00:00 Luego de la polémica desatada por la prueba para la ciudadanía italiana que tomó Luis Suárez - que suele tomar unas dos horas, pero que “El pistolero” hizo en unos 30 minutos - la Fiscalía italiana determinó que se trató de “una farsa”, ya que el jugador ya conocía las respuestas de antemano.
A raíz de la investigación llevada adelante por la Fiscalía de Perugia y la Guardia de Finanzas italiana fueron suspendidos el director general de la universidad, el examinador, la secretaria y una docente del centro educativo.
Suárez había ido a Perugia el pasado 17 de setiembre para realizar el examen para tramitar la ciudadanía italiana con el objetivo de jugar para Juventus, un fichaje que finalmente no ocurrió.
Sin embargo, el examen se vio envuelto en polémica por lo pronto que el jugador lo terminó y poco después comenzaron las acusaciones de fraude, que dispararon la investigación de la Fiscalía.
Poco después, de acuerdo con el diario español El País, se reveló que en escuchas realizadas en el marco de la investigación se podía apreciar a algunos de los responsables del examen decir que Suáres “no puede conjugar los verbos y solo habla en infinitivo” y que “si no aprueba nos ponen una bomba”, entre otros comentarios.