19 de octubre de 2016 - 00:00 Tres goles de Leo Messi y uno de Neymar consolidaron al Barcelona en el liderato del Grupo C y fulminaron al Manchester City, que nunca le perdió la cara al partido, pese a que la voracidad del astro argentino y sus propios errores le condenaron a una clara derrota.
Fue un duelo intenso e igualado en el que pasaron muchas cosas que no estaban en el guión de ambos técnicos y que se llevó el Barcelona, porque se mostró un equipo más fiable y eficaz que su oponente y, sobre todo, porque tiene a Messi, el mejor jugador del mundo.
Los azulgranas intentaron mandar desde el principio: balón jugado desde atrás, dominio de la posesión y del juego posicional, recuperación tras pérdida.Sin embargo, los contratiempos para el equipo azulgrana llegaron pronto en forma de lesiones.
A los 9 minutos, Jordi Alba, que este martes recibía el alta médica, se resintió de la suya y fue sustituido por Digne. Y en el 39, Mathieu reemplazó a Piqué después de que éste sufriera una dura entrada de Silva.
Entre uno y otro incidente tuvo algo más de presencia el conjunto local, aunque el 1 a 0 llegó tras un accidente. Messi agarró una pelota en la línea de tres cuartos y aceleró antes de cedérselo a Iniesta en el corazón del área y éste se lo intentó devolver al primer toque.
Fernandinho se resbaló justo cuando se disponía a interceptar el balón y Messi, que había mantenido su fe para seguir la jugada, lo aprovechó para sentar a Bravo y enviarlo al fondo de la red.
El astro argentino siguió acaparando el protagonismo del choque, volvió loca a la defensa inglesa en otra jugada que acabó con un remate de Luis Suárez contra el exterior de la red y botó un falta que Rakitic cabeceó alto.
Bravo estuvo muy atento en una salida que evitó que Neymar marcara el segundo, pero la lesión de Piqué cambió la tendencia. El central catalán estuvo varios minutos probándose medio cojo sobre el terreno de juego ante la desesperación de Luis Enrique, que rápidamente hizo calentar a Mathieu.
El Barça pudo abrir brecha justo antes del descanso, en un mano a mano entre Bravo y Suárez, a quien Messi habilitó con su enésima asistencia. El chileno logró salvar el 2 a 0 en dos tiempos.
Umtiti cabecearía fuera al inicio de la reanudación, pero el choque tendría otro giro dramático en el minuto 53. Esta vez, a favor del conjunto azulgrana.
Un mal despeje de Bravo acabaría en Luis Suárez, que probaría a marcar de tiro lejano aprovechando que el chileno había dejado su arco vacía.
El arquero del City intentó enmendar su error interponiéndose en la trayectoria del balón y tocándolo con la mano fuera del área. Ni si quiera protestó su expulsión.
Guardiola sacrificó a Nolito para dar entrada a Caballero, y también a Clichy, que sustituyó al lesionado Zabaleta.
Luego Messi recibió un pase de Iniesta, recortó a Kolarov y batió a Caballero con un tiro seco y ajustado a su palo izquierdo.
Ni siquiera con el 2 a 0 se rindió el City. De Bruyne volvió a encontrarse en una contra con un sensacional Ter Stegen, que también le sacó otra a Kolarov en un saque de falta.
Pero de nuevo el conjunto británico pagaría caro otro error, esta vez de Gündogan. Luis Suárez, siempre atento a los fallos del rival, interceptaría un mal pase suyo para regalarle el gol a Messi, que solo tuvo que empujar el balón.
Aún quedaban veinte minutos por disputarse y Guardiola, a quien su ex equipo ya le metió tres hace año y medio, cuando regresaba al Camp Nou dirigiendo al Bayern, con otra actuación memorable de Leo, miraba con cara de circunstancias.
La 'Pulga' generó un penal que le cedió a Neymar. Caballero le adivinó la intención, pero el punta brasileño se reharía en el minuto siguiente, al hacer el 4 a 0 en jugada personal.