El piloto de Mercedes, Lewis Hamilton, disfrutó de sus vacaciones en México y allí se dio el exótico lujo de jugar con un tigre blanco. El corredor compartió las imágenes en las redes sociales y sorprendió por lo cómodo que se lo ve con la fiera. La adenalina parece ser un factor común en su vida, ya que se lo observa tranquilo por demás mimando al felino.
18 de enero de 2016 - 00:00