9 de octubre de 2016 - 00:00
Un aterrizaje extremo tuvo lugar en el Aeropuerto Internacional de Praga, donde un Boeing 737-430 de la aerolínea española Air Horizont casi se estrella contra la pista de aterrizaje por los fuertes vientos que afectaban la zona. El piloto reaccionó a tiempo y se evitó un desastre.