25 de abril de 2017 - 00:00
Una turista saltó de un puente de 15 metros de altura sin percatarse de que los instructores no habían ajustado las amarras.
Una turista saltó de un puente de 15 metros de altura sin percatarse de que los instructores no habían ajustado las amarras.
Milagrosamente, la joven no sufrió heridas de gravedad ya que, el arroyuelo de pocos centímetros de profundidad que circulaba debajo del puente, amortiguó la caída.
Los diagnósticos primarios indican que la joven no sufrió fracturas.
Los organizadores atribuyeron el hecho a un "error humano".
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