Un crustáceo marino, conocido como cigala, iba a ser cocido en una olla de sopa hirviendo para ser servido a los clientes de un restaurante.
4 de junio de 2018 - 00:00
Un crustáceo marino, conocido como cigala, iba a ser cocido en una olla de sopa hirviendo para ser servido a los clientes de un restaurante.
Sin embargo, la cigala sacrificó a su propia tenaza para evitar ser comido. En las imágenes se puede ver como en su lucha por no caer en el recipiente, se corta una pinza izquierda para no morir.
La historia tuvo un final feliz, ya que el crustáceo no solo logró sobrevivir, sino que fue adoptado como mascota por el dueño del local gastronómico.
El curioso hecho ocurrió en un restaurante en China y se hizo viral luego de que su dueño compartiera el video en redes sociales. "Lo dejé vivir. Ya me lo llevé a casa y la tengo en un acuario", dijo el dueño del restaurante en las redes sociales.
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.