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Operación Trazador

Jorge Gandini dijo "no tener nada que ocultar" y que el local de cobranzas de su esposa "no blanquea dinero"

El dirigente blanco señaló que Pablo Leiva “era un viejo cliente” del comercio y que “en alguna oportunidad” pagó facturas de dos empresas de construcción.

22 de septiembre de 2026 - 15:45

El dirigente nacionalista Jorge Gandini, hoy integrante por la oposición de la Administración Nacional de Puertos (ANP), brindó una conferencia de prensa este martes para aclarar su situación y la de su esposa, a raíz de información que los involucró en la Operación Trazador.

Según trascendió, Pablo Leiva, condenado por lavado de activos en el marco de esa causa, realizaba maniobras financieras en el comercio propiedad de la esposa de Gandini.

La información, que según el dirigente blanco se manejó “con responsabilidad”, el imputado (padre además de Lucio Leiva, militante de la juventud del sector que lidera Gandini y exasesor del edil nacionalista Gonzalo Gómez) utilizaba el local de cobranzas para “lavar dinero”.

Gandini brindó la conferencia porque “se puso en juego el honor de su familia, particularmente de su esposa” y que “el foco de interés” es él.

El dirigente blanco señaló que ni él ni su esposa, así como ningún funcionario del local de cobranzas fue citado por la Fiscalía o la Policía, y que se enteró del caso a través de los medios, y que desde ese momento “comenzaron a rastrear la situación”.

Gandini explicó que su esposa adquirió la titularidad del comercio hace 13 meses, que antes tenía otro titular que se lo traspasó y que el ahora condenado era cliente desde antes.

“Es un local de cobros y pagos y actividades menores como juegos y cambio funcional a esa actividades. No tenemos nada que ocultar”, afirmó.

Gandini señaló que, una vez conocida la condena de Leiva, se pusieron en contacto con los empleados del local, y estos señalaron que el imputado era “vecino y cliente” (pese a que tenía un local más cercano a su domicilio) y que concurría al local “no a cambiar dinero” sino a pagar facturas.

En ese sentido, puntualizó que allí abonaba las facturas del Banco de Previsión Social y “alguna vez de la DGI” de dos empresas de construcción, y que todos los movimientos están documentados.

“Esta actividad está regulada por la Senaclaft y la red de cobranza tiene un oficial de cumplimiento que vigila todas las operaciones”, dijo, y agregó que tanto él como su esposa están “ultravigilados” por ser personas expuestas públicamente.

Gandini sostuvo que la situación es “muy molesta” porque “se ha dicho que esta persona iba a blanquear dinero” cuando lo que hacía era pagar las cuentas de una empresa, aunque acotó que “quizás las facturas tuvieran que ver con alguna actividad que tuviera como destino blanquear dinero” pero que “no lo sabe”.

El director de la ANP añadió que en el local hay 14 cámaras, de las que 11 pertenecen a la red y que “registran todo” por lo que se pueden documentar todas sus declaraciones.

“Siempre tenía cambio chico y venía bárbaro para la caja”

Gandini fue consultado sobre las versiones de que Leiva pagaba sus facturas, de hasta $500.000, en efectivo y con cambio chico, y señaló que “no sabe” si las facturas eran por ese valor, pero que la normativa habilita el pago de esos montos en efectivo. “Si no, la red de cobranzas lo hubiera observado inmediatamente”.

Además, puntualizó que “siempre tenía cambio chico y venía bárbaro para la caja” y reiteró que eran “operaciones pequeñas y por montos pequeños”.

Sobre la relación con el hijo del condenado, Lucio Leiva, que fue detenido y liberado en el marco de la Operación Trazador y que es asesor del edil Gonzalo Gómez, de la lista 250 que lidera el propio Gandini, dijo que es “un chico de confianza, trabajador”.

“Es un compañero que se formó con nosotros, que integró mi secretaria”, dijo. “Es un militante, trabajador, que conocemos hace tiempo y que integra un grupo de confianza y amistad”, mas no así su padre. Lucio, agregó, “es muy correcto y quedó atrapado en esta situación”.

Sobre las declaraciones del lunes del senador blanco Sebastián Da Silva, que pidió “no comerse los mocos” ante la evidencia de que, en la vivienda allanada, había millones de pesos en billetes de baja denominación, así como una máquina para contarlos, Gandini sostuvo que “entiende que llame la atención”. Sin embargo, revirtiendo la pregunta, señaló que “sorprende que no haya llamado la atención de la fiscalía” que dispuso que Lucio Leiva recuperara la libertad.

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