Según confirmó Mauricio Pígola, abogado defensor del sirio, la medida contempla la prohibición, tanto para Faraj como para su mujer, de acercarse a una distancia de 500 metros durante un plazo de 120 días, tiempo durante el que está previsto que se celebre el juicio. "Consideramos que es una medida que le brinda garantías a mi cliente porque se podrá controlar dónde esta" y que servirá para "evitar daños mayores", aseguró Pígola. Asimismo, resaltó que Faraj "niega absolutamente" la violencia y que "siempre tuvo buen trato" hacia su esposa. Además, Pígola manifestó que Faraj "lleva una vida normal" en su trabajo y que se encuentra a la espera de lo que se resuelva en el juicio. La semana pasada, la Justicia determinó imponer una tobillera electrónica durante 90 días y la prohibición de acercarse a 300 metros de su expareja al tunecino Abdul Bin Mohammed Ourgy. En total, cuatro sirios, un tunecino y un palestino fueron acogidos en Uruguay en diciembre de 2014 como parte del compromiso del entonces presidente, José Mujica, de colaborar con su par estadounidense, Barack Obama, en el plan de cierre del penal instalado en la base naval estadounidense en Guantánamo para acusados de terrorismo.