25 de febrero de 2022 - 00:00
Refugiados ucranianos, entre ellos muchas mujeres y niños, se preparan para pasar la noche en una estación de tren de Polonia. Acaban de huir de la invasión rusa, aunque su cabeza sigue allí, consultando compulsivamente las noticias del frente en sus celulares.
Unas 200 personas encontraron refugio en la estación de una pequeña ciudad en el sureste de Polonia a unos kilómetros de la frontera.
Funcionarios registraban a los llegados y los ayudaban a comprar los billetes para continuar su trayecto.
Entre los refugiados deambulan oficiales polacos de todos los cuerpos administrativos, también la policía y el ejército, con soldados sirviendo sopa gratuita a los recién llegados.
Cuando se les pregunta cuánto creen que durará la guerra, muchos no saben qué responder.