La ciudad de Vladivostok, en el Lejano Oriente ruso, acogió este jueves 25 de abril la primera cumbre entre el líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente ruso, Vladímir Putin. Es además la primera visita al extranjero de Kim desde su reelección, el pasado 11 de abril, como presidente del Consejo de Estado norcoreano.
Las claves de la histórica cumbre entre Putin y Kim Jong-un
Los jefes de Estado, que se reunieron en el campus de la Universidad Federal del Lejano Oriente, en la cercana isla de Russki, saludaron a los miembros de las delegaciones de camino a la sala de negociaciones. Se estimaba que el encuentro cara a cara entre los dos líderes durara una hora, pero se prolongó hasta las dos horas. No se tenía prevista la firma de documentos o la realización de una declaración conjunta en esta cumbre.
En los primeros minutos del encuentro, Putin admitió estar "muy contento" de recibir al líder norcoreano tras una prolongada preparación de este encuentro, y expresó su convicción de que esta cumbre ayudará a normalizar la situación en la península coreana.
"Confío en que su visita a Rusia hoy servirá para desarrollar las relaciones bilaterales y le permitirá comprender mejor cómo podemos resolver la situación en la península de Corea, qué podemos hacer juntos, qué puede hacer Rusia para apoyar los procesos que se están efectuando actualmente", indicó el presidente.
Putin también estimó como positivos los esfuerzos del dirigente norcoreano para mejorar las relaciones entre su país y EE.UU., y mencionó además otros temas por abordar en esta cumbre. "En el plano bilateral, por supuesto tenemos mucho que hacer para el desarrollo de las relaciones comerciales y económicas, así como el desarrollo de los contactos humanitarios", indicó.
Kim Jong-un, por su parte, agradeció al inquilino del Kremlin por apartar un lugar en su agenda para esta reunión, y externó su esperanza de que esta histórica visita se traduzca en un avance en torno a la normalización en la península coreana.
"La situación en la península de Corea es de gran interés para toda la comunidad internacional. Las negociaciones serán un evento importante para evaluar juntos esta situación e intercambiar opiniones", añadió el dirigente norcoreano.
Por otra parte, Kim expresó su deseo de que la cumbre fortalezca aún más las relaciones "tradicionalmente amistosas" y de "raíces profundas" entre Rusia y Corea del Norte. Putin, por su parte, recordó que el difunto padre del líder asiático, Kim Jong-il, fue uno de los impulsores de esta "amistad" entre las dos naciones.
BALANCE. Después de estar reunidos cara a cara más de dos horas, Putin y Kim hicieron un balance del encuentro ante los periodistas.
El líder norcoreano subrayó que su principal objetivo en Rusia es discutir la solución de los problemas de la península de Corea. En este sentido, Kim calificó el intercambio de opiniones con el mandatario ruso de "muy significativo" y expresó la esperanza de que las negociaciones entre Rusia y Corea del Norte en un formato ampliado "continuarán de manera útil y constructiva".
El presidente ruso, por su parte, relató haber abordado con Kim el desarrollo de las relaciones bilaterales y mantenido "detalladas negociaciones sobre la situación en la península coreana". Además, Putin agradeció a Kim haber aceptado la invitación de visitar a Rusia.
Tras esta aparición ante los medios las negociaciones de ambos líderes continuaron en un formato más amplio, con la participación de las respectivas delegaciones.
Luego, antes del almuerzo de trabajo, los dos líderes intercambiaron de regalos. Kim Jong-un obsequió a Putin con una espada "que encarna el poder y el alma del pueblo coreano", mientras que el presidente ruso regaló al líder norcoreano un servicio de té, que incluye los portavasos tradicionales que se usan generalmente para tomar infusiones en el tren.
ALMUERZO. Durante el almuerzo, Putin alabó los esfuerzos de Corea del Norte hacia la distensión en la península y llamó a la comunidad internacional a encontrar las vías para dar garantías de seguridad a Pionyang.
"Gracias a las iniciativas de Kim Jong-un, en los últimos meses la situación sobre la península coreana se está estabilizando", ha declarado Putin al añadir que "Rusia busca contribuir de manera activa al avance en la vía de la resolución político-diplomática". "Saludamos los pasos del Gobierno de Corea del Norte dirigidos a establecer un diálogo directo con EE.UU. y a normalizar las relaciones entre Seúl y Pionyang", concluyó el mandatario ruso.
Por su parte, el líder norcoreano calificó las conversaciones de productivas y exitosas.
"El desarrollo y fortalecimiento continuo de las relaciones estratégicas y amistosas tradicionales de Corea del Norte y Rusia a un nuevo nivel de acuerdo con los requisitos de una nueva era es una postura inquebrantable y un rumbo estratégico para mí y para el Gobierno norcoreano", aseveró Kim.
En el marco de la rueda de prensa, celebrada tras concluir la reunión con el líder norcoreano, Vladímir Putin destacó que "está contento" con los resultados de sus negociaciones.
Además, definió a Kim como una persona que "sabe llevar una discusión de manera abierta" sobre el conjunto de cuestiones de la política internacional. "Puedo confirmar que es un interlocutor bastante interesante e informativo", agregó.
Al respecto de la solución a la desnuclearización de Corea del Norte, el mandatario ruso hizo hincapié en que esta cuestión debe ser tratada en el marco de lo previsto por el derecho internacional.
"Corea del Norte necesita garantías de su seguridad, de la preservación de su soberanía. ¿Qué tipo de garantías podrían ser excepto las jurídico-internacionales? Tenemos que dar los primeros pasos para aumentar la confianza. Me parece que, en general, al final, es posible", señaló.
En base a RT
¡Suscríbete a nuestro Newsletter!
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.