20 de febrero de 2019 - 00:00
La reciente muerte del diseñador de moda alemán Karl Lagerfeld ha generado una pregunta: si Choupette, la gata birmana que adoptó en 2011 y a la que quería mucho, podría beneficiarse de parte de su fortuna multimillonaria.
En 2015, el recién fallecido manifestó que deseaba compartir su patrimonio con "mi heredera" y el año pasado reiteró que este felino, "entre otros", obtendría parte de su dinero: "No se preocupen, hay bastante para todos", aseguró.
Lagerfeld vivía en Francia y el diario francés Le Figaro ha concluido que en ese país un animal no puede ser heredero, ya que no existe como persona física y jurídica. Esa opción sí sería factible en Alemania, pero en los casos de sucesión se suele aplicar la ley del país de residencia.
En base a RT