El Vaticano publicó este martes su primer informe sobre la protección de menores en la Iglesia, en el que pide agilizar la destitución de sacerdotes acusados de abuso sexual y mejorar el acompañamiento de las víctimas.
El Vaticano pidió destituir sacerdotes acusados de abuso sexual; cuestionan secretismo y la falta de denuncias
Desde que fue nombrado en 2013, el papa Francisco impulsa varias medidas contra las violencias sexuales.
La Comisión Pontificia para la Protección de Menores, órgano consultivo creado en 2014 por el papa Francisco, debe en principio presentar cada año un informe sobre el tema.
Presentado como una "primera etapa", este esperado informe "documenta los riesgos que sigue habiendo y los avances que se pueden hacer en los esfuerzos de la Iglesia para proteger a los niños y a los adultos vulnerables", indicó la Comisión el viernes.
Los miembros de la comisión, nombrados directamente por el papa, son expertos religiosos y laicos en diversos ámbitos relacionados con la protección de las personas, como la educación, el derecho, la psicología, la psiquiatría o los Derechos Humanos.
"Cultura de la protección"
Tras consultar a líderes religiosos y fieles en varios continentes, la comisión constató que la máxima prioridad es la exigencia de las víctimas de acceder a "la verdad". La Iglesia debe "estudiar medidas que garanticen a todos el derecho a la información", en particular "sobre las circunstancias y responsabilidades", indicó la Comisión Pontificia para la Protección de Menores.
La víctima necesita saber, por ejemplo, qué ha sido de su agresor, si no se lo va a encontrar en su parroquia local, en misa o en clases de catequesis. Para ello, la comisión sugiere crear una suerte de defensor del pueblo. También propone crear una "definición más uniforme de la vulnerabilidad" extrayendo enseñanzas de los testimonios de las víctimas.
En el marco de las auditorías, una de las víctimas se mostró sorprendida de que "la parte menos extenuante de todo el proceso fuera la agresión". "Lo realmente terrible es cuando te atreves a denunciar, momento en el que el mundo empieza a derrumbarse sobre ti", lamentó.
La comisión también considera necesario agilizar "los procedimientos de destitución" de los responsables eclesiásticos acusados en casos de pedocriminalidad.
Todos estos esfuerzos, resaltó la comisión, con importantes disparidades en las percepciones culturales dentro de las sociedades y dentro de la propia institución, obstáculos administrativos y falta de formación.
En África, por ejemplo, la comisión constató que "la cultura de la protección es un concepto nuevo", que requiere "sensibilización, información, formación y desarrollo de competencias".
En México, en cambio, "importantes barreras culturales" se interponen al imperativo de denunciar la violencia sexual y, por tanto, "constituyen un claro obstáculo al proceso de justicia".
El secreto pontificio y la falta de denuncias
Desde que fue nombrado en 2013, Francisco ha impulsado varias medidas contra la lacra de las violencias sexuales: eliminación del secreto pontificio, obligación de comunicar cualquier sospecha de agresión sexual o acoso, cualquier intento de tapar un incidente por parte de la jerarquía, enmienda de las sanciones penales.
Pero las asociaciones de víctimas consideran que las acciones emprendidas siguen siendo insuficientes, y critican que el clero no esté obligado a denunciar eventuales delitos ante la justicia civil, salvo si las leyes del país así lo estipulan. En cualquier caso, el secreto de confesión sigue siendo total.
Con información de AFP.
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