Una joven vuelve a casa luego de tomar unas cervezas con amigos y un cortometraje, denominado Al final de la calle y casi sin diálogo, muestra la tensión y miedo que sufren las mujeres por el acoso callejero.
Un joven la increpa y la sigue mientras ella lo ignora. Lo deja atrás, sin embargo, a partir de entonces todos los encuentros, aunque finalmente inocuos, producen una tensión que no finaliza hasta que la joven no entra casa.
"Las chicas lo viven todos los días", explicó su director, Maxime Gaudet en conversación en El País de Madrid, "y por eso a veces ni lo nombran".
Compartí la nota:
¡Suscríbete a nuestro Newsletter!
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.