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AFP

¿Cómo se ejecutó el operativo con que EEUU acabó con el jefe del EI?

Las Fuerzas especiales estaban entrenadas para todo, desde una rendición hasta un cruce de disparos.
3 de febrero de 2022 - 00:00

A comienzos de diciembre, la inteligencia estadounidense estaba segura: el hombre que ocupaba el piso más alto de una casa cualquiera en Atme, al norte de Siria, que nunca dejaba el edificio y solo salía para tomar una ducha en el techo, era el jefe del grupo Estado Islámico (EI). 

En la Sala de Crisis de la Casa Blanca se construyó una maqueta de la casa y se le informó al presidente Joe Biden sus opciones para neutralizar a Abu Ibrahim al Hashimi al Qurashi, uno de los yihadistas más buscados por Estados Unidos. 

Funcionarios estadounidenses dicen que podrían haber matado a Qurashi fácilmente, pues el año pasado lograron su ubicación hasta identificarla con la precisión necesaria para un ataque de misil. 

Pero Biden eligió un camino más arriesgado, dijo un alto funcionario estadounidense que dio detalles a los periodistas sobre el asalto. 

Según el funcionario, el Pentágono buscó reducir la posibilidad de causar la muerte de civiles que cohabitaban la casa de hormigón de tres niveles, ubicada en medio de árboles de olivos cerca de la frontera con Turquía. 

El asalto de las Fuerzas de Operaciones Especiales en la madrugada del jueves fue "increíblemente complejo", admitió el funcionario, debido a la cantidad de viviendas cercanas y a la presencia de mujeres y niños en el edificio. 

Al final, cuando las tropas de élite rodearon la casa y pidieron a los ocupantes que salieran, Qurashi hizo detonar una explosión que lo mató junto con su esposa y sus dos hijos, un desenlace para el que las fuerzas se habían preparado pero que esperaban no sucediera. 

La operación fue ensayada en detalle varias veces, dijo el funcionario. 

Las Fuerzas especiales estaban entrenadas para todo, desde una rendición hasta un cruce de disparos. Una posibilidad era que Qurashi se hiciera explotar. 

"Una de nuestras principales preocupaciones era que se suicidara causando el derrumbe de la estructura y matara a los demás en el edificio", reconoció un alto oficial militar.

El funcionario puntualizó que el equipo de operaciones se apoyó en ingenieros para determinar la solidez del edificio de hormigón. Concluyeron con "alta certeza" que una explosión solo destruiría el último piso. 

El escondite en la provincia de Idlib estaba a solo 15 kilómetros al norte de donde el predecesor de Qurashi en el Estado Islámico, Abu Bakr al Baghdadi, también se había suicidado en octubre de 2019 para evitar su captura tras la incursión de un comando estadounidense.

Estados Unidos había establecido una recompensa de 10 millones de dólares por Qurashi, al poco tiempo de que asumiera el mando del EI. 

A comienzos de esta semana, Biden fue informado de la situación y le dio visto bueno al operativo el martes por la mañana en la Casa Blanca.

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