13 de abril de 2016 - 00:00
Muchos accidentes son causados por la imprudencia de los peatones. En esta ocasión, una joven que parecía no poder esperar dos minutos cruzó corriendo las vías del tren en Edgebrook, Chicago y la máquina le pasó a un pelo: un mínimo tropiezo o dos segundos de diferencia le hubieran significado la muerte o al menos, un grave accidente.
