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Informe especial

Salvando vidas día a día: Telenoche ingresó al Cenaque para conocer cómo funciona

Los cuidados y los procedimientos que hay que realizar para proteger la vida del paciente y las desdichas y alegrías del personal sanitario, todo en este informe.

7 de agosto de 2026 - 20:30

En los pisos 12 y 13 del Hospital de Clínicas funciona el Centro Nacional de Quemados (Cenaque), donde se atienden quemados graves de riesgo vital.

Allí ingresan un promedio de 120 pacientes con riesgo vital cada año, aunque en invierno hay un 25% más de quemados. A tres de cada cuatro les salvan la vida.

Telenoche ingresó al Cenaque para conocer cómo funciona este centro, donde se salvan vidas cada día.

Roberto Barce, jefe de Emergencias del Hospital de Clínicas, explica que, cuando llega un paciente, se analiza el estado en que ingresa y se valoran sus quemaduras.

Ignacio Aramendi, jefe de Servicios Médicos del Cenaque, señala que “la mayoría de los pacientes viene de otros prestadores, públicos y privados. Un porcentaje menor son aquellos que vienen, o por sus propios medios o traídos por Bomberos o por unidades de emergencia médica móvil”.

En el Cenaque se atienden a los “grandes quemados”, que son aquellos pacientes que tienen una superficie corporal quemada mayor al 20%, por lo que la quemadura pasa a ser un fenómeno inflamatorio sistémico que lo pone en riesgo vital”.

Por ello, en el Cenaque, todos los procedimientos requieren de extremos cuidados. Las medidas de protección porque el paciente quemado es inmunodeprimido, explica Shirley Perry, nurse del Cenaque.

Dada su gravedad, los pacientes críticos ingresan al Centro de Tratamiento Intensivo y la mayoría requiere de cirugía.

Aramendi dice que “el objetivo con un paciente con quemaduras profundas y extensas es remover los tejidos desvitalizados por la quemadura y cubrir esos defectos que quedan con piel sana”.

Esos procesos duran tiempos extensos. El promedio de internación es de 25 días, pero algunos pacientes llegan a estar un año internados.

Silvana Aquino, enfermera del Cenaque, cuenta que hay pacientes que han pasado en el centro “hasta un año y medio”. Con ellos, “hay que tener empatía grado 10”, apunta la enfermera Verónica González.

Pero no solo se debe tener empatía con el paciente: el trato con las familias y su contención es también una parte fundamental de este trabajo.

En este escenario, el momento más difícil del equipo de salud es cuando un paciente muere y, pese al dolor, hay que saber actuar con profesionalismo. La otra cara de la moneda es cuando el paciente recibe el alta: allí, el personal organiza una suerte de despedida para quien regresa a una vida normal.

Vea el informe completo de Telenoche

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