El 4 de octubre de 2021 los servicios de redes sociales de Facebook, incluyendo WhatsApp e Instagram, sufrieron una caída generalizada a nivel mundial.
A dos años de la caída de redes sociales: la histeria social
La falla en los servicios duró más de 20 horas y afectó a decenas de millones de usuarios en todo el mundo, causando desesperación e histeria social y dando cuenta de la dependencia qué existe a estas plataformas.
Los usuarios informaron que no podían enviar ni recibir mensajes, publicar contenido o acceder a sus cuentas.
Pero los usuarios no solo eran influencers y personas qué buscaban matar el tiempo mirando reels, sino que se vieron afectados servicios empresariales y gubernamentales, causando varios inconvenientes y pérdidas de dinero.
La caída del 4 de octubre fue la segunda en menos de un mes, lo que generó preocupación y planteó preguntas sobre la fiabilidad de los servicios de redes sociales.
De esta manera, fue tangible el efecto negativo que puede tener el congelamiento de las redes, efectos significativos en la vida cotidiana de las personas y en la economía global.
¿De qué maneras nos hemos vuelto dependientes?
Las redes sociales se han convertido en una parte integral de la vida moderna, y muchas personas no pueden imaginar su vida sin ellas.
Las personas usualmente se contactan con amigos, familiares y colegas. La caída de las redes es especialmente problemático para aquellos que dependen de estas plataformas para comunicarse con personas en diferentes partes del mundo.
A nivel económico las empresas que dependen de las redes sociales para publicidad y marketing pueden sufrir pérdidas significativas durante una interrupción.
Además, un punto importante para explicar la desesperación de muchas personas tiene qué ver con el efecto adictivo al contenido en redes. Es posible pasar horas navegando por sus feeds de redes sociales y descubriendo contenido nuevo y emocionante.
"El scrolling": deslizamiento eterno y atrapante
Este último punto incluso se denomina “scrolling adictivo” o "infinito" un término que se refiere a la tendencia de las redes sociales y otras aplicaciones para mantener a los usuarios desplazándose por la pantalla durante largos períodos de tiempo.
El scrolling puede llevar a la fatiga visual, la falta de sueño y la ansiedad y afectar negativamente la productividad y capacidad para concentrarse en otras tareas.
El scrolling es un fenómeno adictivo, y como tal, provoca abstinencia y frustración cuando no es posible satisfacer su consumo.
Este efecto en el comportamiento se hace tangible cuando fallan las redes. La histeria colectiva de no tener redes sociales puede ser causada por el miedo a perderse algo, la presión social y la adicción.
Es importante que las personas encuentren un equilibrio saludable en su uso de las redes para evitar efectos negativos en su bienestar mental y emocional.
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