Hasta el Mundial de 1970, en México, los cambios no estaban permitidos en el fútbol profesional, por lo que el once del final del partido era el mismo que el inicial. Al Mundial de 1950, el cuarto de la historia, Uruguay fue con 22 jugadores, pero solo vieron acción 14 de ellos.
Los campeones sin minutos: las historias de los futbolistas que ganaron el Mundial del 50 sin jugar
Los hijos de Willam Martínez y Julio César Britos, dos de los ocho jugadores que no tuvieron minutos en ese torneo recuerdan las vivencias de sus padres.
William Martínez, Héctor Vilches, Rodolfo Pini, Washington Ortuño, Julio César Britos, Luis Rijo, Carlos Romero y Juan Burgueño vieron los partidos de la Celeste desde afuera.
Sin embargo, eran tan campeones como los que llegaron a jugar.
William Martínez, zaguero de Rampla Juniors, llegó a Brasil con 22 años, y tiene el récord de haber sido, además de campeón uruguayo con Peñarol en cuatro oportunidades, el único uruguayo campeón de América con la selección y con su club.
Solange, una de sus hijas, lo recuerda como “un hombre sencillo” y Joseline, que dice que siente “una gran admiración hacia su padre”, no deja de subrayar que “la selección uruguaya, para él, era lo más grande que había”
Julio César Britos, “Poroto”, se desempeñaba como extremo por derecha o izquierda en Peñarol, el equipo que aportó más jugadores a ese plantel campeón del mundo.
Llegó al mundial con 24 años, y rápidamente se fue a Europa: fue el primer uruguayo en jugar en el Real Madrid. El histórico presidente merengue, Santiago Bernabeu, lo quiso nacionalizar pero “Poroto” se negó. Regresó a Uruguay y Ondino Viera lo llevó a Nacional.
Julio Britos, su hijo, dice que su padre “no tuvo la suerte de ser el jugador titular” pese a que cubría dos puestos, pero coincide con las hijas de Martínez en que “se sentía campeón del mundo”.
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