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Semifinal

Argentina e Inglaterra vuelven a enfrentarse en el Mundial 2026: la historia detrás de una de las mayores rivalidades

Más allá del presente de ambos equipos, el duelo reúne décadas de antecedentes deportivos y una carga simbólica marcada por la Guerra de Malvinas y el inolvidable partido de México 1986.

15 de julio de 2026 - 08:47

Argentina e Inglaterra disputarán este miércoles en Atlanta una de las semifinales del Mundial 2026, con un lugar en la final frente a España como premio inmediato. Sin embargo, el encuentro trasciende lo estrictamente deportivo por tratarse de uno de los enfrentamientos con mayor peso histórico y simbólico del fútbol internacional.

La Guerra de las Malvinas fue un conflicto armado entre Argentina y el Reino Unido que se desarrolló entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982 por la soberanía de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, territorios administrados por el Reino Unido y reclamados por Argentina.

El deporte como bandera del orgullo nacional

La guerra comenzó cuando fuerzas argentinas desembarcaron en las islas y terminó con la rendición argentina tras una ofensiva británica. El conflicto dejó 649 militares argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños fallecidos, y marcó profundamente la relación entre ambos países, además de dotar de una fuerte carga simbólica a los posteriores enfrentamientos deportivos entre sus selecciones nacionales.

La rivalidad entre ambas selecciones comenzó mucho antes del recordado Mundial de México 1986, aunque aquel triunfo argentino por 2-1, con la Mano de Dios y el Gol del Siglo de Diego Maradona, terminó de convertir el cruce en un clásico inolvidable. Ese partido se disputó apenas cuatro años después de la Guerra de Malvinas y quedó asociado para siempre a ese contexto histórico, lo que le otorgó una dimensión que excedió al fútbol.

Con el paso del tiempo, ambos seleccionados volvieron a enfrentarse en los Mundiales de Francia 1998 —con clasificación argentina por penales— y Corea-Japón 2002, donde Inglaterra se impuso en la fase de grupos. A esos antecedentes se suman duelos históricos como el de Wembley en 1951 y los partidos disputados en Buenos Aires durante la década de 1950, que ayudaron a construir una rivalidad que ya tenía peso propio antes de 1986.

Esta vez el foco estará exclusivamente en el fútbol

El entrenador argentino, Lionel Scaloni, afirmó que se trata de "un partido de fútbol, punto", mientras que el seleccionador inglés, Thomas Tuchel, aseguró que su cuerpo técnico no habló de los acontecimientos históricos porque el partido ya tiene suficiente trascendencia por sí mismo.

El encuentro también tendrá un significado especial para Lionel Messi. A sus 39 años enfrentará por primera vez a Inglaterra con la selección mayor y buscará conducir a Argentina a una nueva final mundialista. Del otro lado, Inglaterra llega impulsada por Harry Kane y Jude Bellingham, principales figuras de un equipo que aspira a disputar su primera final del mundo desde 1966.

Cuatro décadas después del partido que marcó para siempre esta rivalidad, Argentina e Inglaterra volverán a cruzarse con un lugar en la final del Mundial en juego. Un enfrentamiento que combina historia, memoria deportiva y la expectativa propia de una semifinal entre dos campeones del mundo.

Con información de AFP.

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