Mientras la presentadora de la BBC, Sophie Raworth, informaba los principales titulares de la jornada apareció detrás de ella, en uno de los monitores del estudio, imágenes de una película porno. El responsable fue un empleado de la cadena que se acomodó en una silla para contemplar a una mujer desnudarse. ¿Seguirá siendo empleado de la cadena?